08 mayo, 2010

UNA DIFÍCIL DECISIÓN

Sonó un pequeño click al encajar la vieja cerradura en la ranura de la puerta y la estancia se quedó completamente vacía, inerte...sin vida. Sólamente podía oírse el tímido ronroneo del único inquilino
que quedaba tras aquella frenética despedida.

- ¿Por qué lo hiciste?
- No lo se. Aun me sigo preguntando lo mismo.
- Pero...¿queda alguno?

- Supongo...No he vuelto a entrar desde entonces.
- Y...¿A qué esperas para averiguarlo?

- Me dan escalofríos sólo de pensar en que pueda abrir la puerta y encontrármelo frente a frente...desnudo, sollozando, sin fuerza.
Aun conservo la bolsa. Soy incapaz de deshacerme de ella.
- ¿Y crees que es buena idea tener aun la bolsa en tu poder? ¿Qué ganas con eso? O tal vez es que te da miedo perder...

- ¿Perder?...nooo, si precisamente esa era la única idea que llevaba rondando mi cabeza en estas cuatro últimas semanas, perderlos de vista. No quiero que me vuelvan a molestar. Lo pasaba muy mal cada vez que se apoderaban de mí. ¡Tuve que hacerlo! ¡Estaba desesperada! No sabía qué hacer, ni a quien acudir. He visitado los mejores centros, he tomado los mejores medicamentos, pero ninguno era capaz de paliar esta sensación, esta reacción que se apoderaba de mi cuerpo cuando me encontraba cerca. Y le tengo mucho cariño como para separarme de su lado.

- Entonces qué, ¿te atreves a entrar de nuevo? Las cosas se superan enfrentándose a ellas Carmen, asumiendo las consecuencias. Tú tomaste esa decisión, elegiste hacerlo de esa manera...¿qué es lo que te frena?

- Que tome represalias....sólo eso. No podría soportar la idea de que me atacara. Siempre fué muy cariñoso conmigo.

- Adelante pues...vuelve a abrir esa puerta y traspasa su umbral...Ánimo. Ya me contarás.


Se armo de valor y volvió al lugar de los hechos. Tomó aire y agarrando el pomo con fuerza, enérgicamente giró de él. Hizo un sonoro ruído que aceleró su pequeño corazón aun más.
La puerta se entreabrió dejando traspasar los tenues rayos de sol que asomaban por la ventana y a lo lejos, pudo vislumbrar su silueta inmóvil, fría, quieta pero en alerta. Se podía respirar el miedo en el ambiente. Se fue acercando lentamente hasta que sus ojos se encontraron y las lágrimas comenzaron a resbalar por su mejilla. Fue en ese mismo momento cuando pudo observar al minino sin pelos, en vez de un gato persa, una rata india más bien parecía. Aun tenía la imagen grabada en su mente con la máquinilla de pelar en la mano. Tenía que hacerlo..., era cuestión de armarse de valor. Pero por fin, su alergia parecía haberse esfumado, derrotada por su osada valentía. El gato la miraba..., como pensando "todo sea por tu alergia".

(Gracias que no es mi caso, porque con la melena de mi Nicolás, no sabría dónde meterme entonces...jajaja)


13 comentarios:

Equilibrista dijo...

wooo los vellos de punto tenía mientras iba leyendo... qué tensión, niña

claro que en el final es como si hubieras esquilado el miedo de un tajo jiji, pobre minino y pobre mujer

está muy bien el cuento, loose
me ha recordado a un relato de una amiga de la escuela de letras libres... echale un vistazo aquí:

http://escueladeletraslibres.blogspot.com/2008_02_01_archive.html

El Ente dijo...

Uffffffffffffff que intriga hasta el final ehhh jajajaja... suspense... y de repente zasssssssss el giro más inesperado...

Me ha encantado preciosa!!! esto va a ser dificil de superar ehhh jajaja... voy a estrujarme la cabecilla...

MUáaaaaaaaaaaa muchos besos...

lara dijo...

fantastico tu sentido del humor. Esta muy bien, pero por un instante me ha venido a la cabeza la metamorfosis...
Mucho talento hay, hoy al servicio del sentido del humor, algo que cada vez escasea más.

esther dijo...

Ya me extrañaba a mi que te diera por "pelar" a Nicolas,la verdad es que la historieta esta chula e intrigante pero no es tu estilo hermana.Siempre es bueno sorprender con nuevas facetas...besos cariño.

marta dijo...

Jajajaja, qué bueno. Yo que estaba leyéndolo intrigadísima y de repente -como muy bien ha dicho El Ente- ¡ZAS! Genialísimo.
Un beso MUYGRANDE :)

María dijo...

Bonito cuento, Loose.

Besitos.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Si no se atreve uno a entrar de nuevo.... entonces es que a lo mejor, no merecia la pena...


Saludos y un abrazo

DEMOFILA dijo...

Hola Loose, lo mismo sirves para un descosido como para un bordado.
Te digo esto porque has hecho una historía genial sobre la historía del gato, cuando iba leyéndola creí que era un historía de terror, pero al final me he reido muchisimo, porque es de lo más gracioso.
LLevas razón en lo que dices en tu comentario, la depresión es como un veneno que se adentra en nuestro corazón y es muy difícil sacarla, he hecho esta entrada porque la he vivido muy de cerca y también la he tenido alguna vez, pero salí de ella con mucho esfuerzo y valentía.
Un beso muy fuerte de esta amiga que se ha alegrado mucho con tu visita.

Nakrama dijo...

Jajajajaja, ¡cuánto suspense! Buen giro. Buen fondo.
Haciendo lo que tememos, disolvemos nuestro temor... ¡Pero pobre gato!
Besos y abrazos.

laMar dijo...

Aisssssssss! en vilo me has tenido hasta el final, jejeje.
¡me ha encantado!
Un abrazo enorme

SilviA dijo...

Jejeje... estas alergias, me alegro que sea ficción!
Cachis que susto que nos has dado jajaja... ha sido una grata sorpresa este relato
Besos

Alijodos dijo...

gran escrito carmen..me ha gustado mucho y me has mantenido en vilo hasta el últimomomento...un beso enorme guapa..

Cornelivs dijo...

He de reconocer que estoy sorprendido por ese final, menuda historia...!

Me ha gustado mucho, amiga.

Besos...!